Monica L. Mandell, LMSW
Bilingual Social Worker Educational Advocate MLM Advocacy
www.mlmadvocacy.com – 914-308-0751

 
It has been a full year since schools shut their doors, forcing staff and students to connect online and completely changing a typical school day. The result of this change is not only reduced learning opportunities, but also a reduction in social and emotional connections.

How have limited social interactions affected students?
Over this past year, there has been a reported increase in students feeling overwhelmed and anxious about the loss of school connections and experiences. This has led to a rise in feelings of anxiety and depression. Many kids feel isolated and unstimulated. This is something that all community stakeholders should be concerned about.

What are the signs that a parent should look for?
Anxiety is the inability to control feelings of worry. It can lead to feeling edgy, restless, or easily fatigued. It can also cause problems with concentration and sleep.
Here are some signs that should alert a parent that their child may be feeling either anxious or depressed:

  • Lack of desire to interact with family
  • Unable to get up in the morning and sleeping most of the day
  • A decrease in interactions with friends
  • Not connecting to online classes
  • Remaining in their bedroom for most of the day
  • Complaining about too much screen time

All these signs may indicate that your child may be feeling overwhelmed by the current situation.

How can your child’s school help?
The first point of contact for a parent who is concerned about their child feeling anxious or depressed is the school.
Call the school guidance counselor, school social worker, or school psychologist. These individuals can begin the process of understanding what your child is experiencing and whether the problem is using the technology or their mental well-being. The school can also connect parents with outside resources for further assistance.
Parents should remember that this is a very unusual school year which has led to an alarming rise in feelings of anxiety and depression among students. As schools begin to reopen, those students will hopefully begin to feel supported by their school environment. Many students may not verbally express how they are feeling but if we pay attention to the signs, their actions speak louder than words.
If you have questions or concerns about your child’s mental well-being, do not hesitate to contact the school for help.

Is your child struggling in school?
I can help: Monica Mandell, LMSW 914-308-0751
www.mlmadvocacy.com

Depresión y ansiedad en estudiantes aislados de la escuela

Hace un año que las escuelas cerraron obligando a profesores y estudiantes a conectarse en línea, cambiando completamente un día típico de clase. El resultado no solo ha reducido oportunidades para aprender, sino también las conexiones sociales.

¿Cómo las limitaciones sociales han afectado a los estudiantes?
El año pasado, hubo un aumento en casos de estudiantes agobiados y con falta de ánimo por la falta de interacciones sociales. Esto ha resultado en un incremento de ansiedad y depresión.
Muchos alumnos se sienten aislados y desanimados. Es algo que toda la comunidad debe estar pendiente.
La ansiedad es la incapacidad de controlar los sentimientos de preocupación. Puede resultar en sentimientos de inquietud, fatiga y puede causar problemas con la concentración y sueño.

Aquí algunos signos que deben alertar a un padre que su hijo puede estar sintiendo ansiedad o depresión:

  • Falta de interés para compartir con la familia
  • Incapaz de levantarse por la mañana y dormir durante el día
  • Disminución en interacciones con amigos
  • No conectarse a las clases en línea
  • Permanecer en el cuarto por la mayoridad del día
  • Quejarse sobre demasiado tiempo en el internet

Todas estas alertas pueden indicar que tu hijo se está sintiendo agobiado por la situación actual.

¿Cómo puede ayudar la escuela?
El primer contacto para un padre que está preocupado sobre su hijo es la escuela.
Llama al consejero, trabajador social, o el psicólogo de la escuela. Estas personas pueden empezar el proceso de comprender qué le pasa a tu hijo, y si el problema es la tecnología o su bienestar mental. La escuela también puede conectar a los padres con recursos externos para obtener más ayuda.
Debemos recordar que este es un año escolar muy inusual que ha provocado un aumento alarmante de los sentimientos de ansiedad y depresión entre los estudiantes. Siendo que las escuelas comienzan a reabrir, es de esperar que estos estudiantes comiencen a sentirse apoyados por su entorno escolar. Muchos estudiantes no expresan verbalmente cómo se sienten, pero si prestamos atención a las señales, sus acciones hablan por si solas.
Si tienes preguntas o inquietudes sobre el bienestar mental de tu hijo, no dudes en comunicarte con la escuela para obtener ayuda.

 

.

advertisement advertisement advertisement advertisement advertisement